Jazzanova: “I can see” feat. Ben Westbeech.
Album “Of all the things” [2008 Verve Records / Sonar Kollektiv Records GmbH].
Jazzanova: “I can see” feat. Ben Westbeech.
Album “Of all the things” [2008 Verve Records / Sonar Kollektiv Records GmbH].
Copyright: 2005, Anima Vitae

Los miembros de mimoZine digital magazine realizan una entrevista al diseñador e ilustrador Stefan G. Bucher.
Resulta asombroso contemplar como empleando muy poco tiempo y mucha creatividad da vida a sus “monstruos”.
El proyecto, Daily Monster, es una apuesta personal bastante arriesgada: crear cada día la ilustración de un monstruo.
Para el disfrute de los amantes de las ilustraciones y la más insana envidia de los faltos de creatividad, el autor ha estado colgando a diario un vídeo en su web en el que se puedan admirar la creación de la terrorífica “criatura”.
Se ha editado un libro con los primeros 100 monstruos, al irrisorio precio de 19,99 $ (se puede encontrar en España en algunas librerías especializadas en publicidad y diseño). El libro, por si todavía no tenías claro que es una buenísima compra, incluye un DVD en el que aparecen los ya mencionados videos, 700 historias y contenido extra.
Yo ya he encargado mi copia del libro, ¿y tú? En la tienda de la página web se puede comprar incluso un dibujo original del autor… ya sé que me voy a regalar estas Navidades.
En 1972, con 30 años y después de haber publicado dos novelas, Michael Crichton publicó la novela “The terminal man”.
El argumento trata sobre el intento por parte de la medicina de curar a un enfermo de epilepsia psicomotora, enfermedad que se manifiesta mediante repentinos e inexplicables ataques de violencia. Tras años de investigación, los responsables del proyecto encuentran al candidato perfecto, Harry Benson, para llevar a cabo una operación realizada hasta el momento sólo en animales. La intervención consiste en colocar en el paciente un micro-ordenador que detecta cuando se va a producir un ataque violento y contrarrestarlo mediante la generación estímulos eléctricos en el cerebro del sujeto. Como era de esperar por el lector, los resultados no son los que debieran.
La historia es creíble gracias a la facultad que caracteriza a este autor por documentar de manera exhaustiva sus trabajos y hacer que parezcan factibles. Los personajes resultan bastante planos, y parecen ser tratados como accesorios de la trama argumental, la cual es simple y lineal, y con un desenlace totalmente predecible.
Se lee muy rápido, gracias a (o por culpa de) la prosa de Crichton. El final del libro es brusco y no hace más que confirmar el presentimiento de que el libro te iba a dejar un mal sabor de boca.
Captain Bryant.
Vivía en la parroquia de St. Bennet Funk, cerca del Royal Exchange, una honesta y pobre viuda quien, después de morir su marido, tomó huéspedes en su casa. Es decir, dejó libres algunas de sus habitaciones para aliviar su renta. Entre otros, cedió su buhardilla a un artesano que hacía engranajes para relojes y que trabajaba para aquellos comerciantes que vendían dichos instrumentos, según es costumbre en esta actividad.
Sucedió que un hombre y una mujer fueron a hablar con este fabricante de engranajes por algún asunto relacionado con su trabajo. Y cuando estaban cerca de los últimos escalones, por la puerta completamente abierta del altillo donde trabajaba, vieron que el hombre (relojero o artesano de engranajes) se había colgado de una viga que sobresalía más baja que el techo o cielorraso. Atónita por lo que veía, la mujer se detuvo y gritó al hombre, que estaba detrás de ella en la escalera, que corriera arriba y bajara al pobre desdichado.
En ese mismo momento, desde otra parte de la habitación, que no podía verse desde las escaleras, corrió velozmente otro hombre que llevaba un escabel en sus manos. Éste, con cara de estar en un grandísimo apuro, lo colocó debajo del desventurado que estaba colgado y, subiéndose rápidamente, sacó un cuchillo del bolsillo y sosteniendo el cuerpo del ahorcado con una mano, hizo señas con la cabeza a la mujer y al hombre que venía detrás, como queriendo detenerlos para que no entraran; al mismo tiempo mostraba el cuchillo en la otra, como si estuviera por cortar la soga para soltarlo.
Ante esto la mujer se detuvo un momento, pero el hombre que estaba parado en el banquillo continuaba con la mano y el cuchillo tocando el nudo, pero no lo cortaba. Por esta razón la mujer gritó de nuevo a su acompañante y le dijo:
—¡Sube y ayuda al hombre!
Suponía que algo impedía su acción.
Pero el que estaba subido al banquillo nuevamente les hizo señas de que se quedaran quietos y no entraran, como diciendo: «Lo haré inmediatamente».
Entonces dio dos golpes con el cuchillo, como si cortara la cuerda, y después se detuvo nuevamente. El desconocido seguía colgado y muriéndose en consecuencia. Ante la repetición del hecho, la mujer de la escalera le gritó:
—¿Que pasa? ¿Por qué no bajáis al pobre hombre?
Y el acompañante que la seguía, habiéndosele acabado la paciencia, la empujó y le dijo:
—Déjame pasar. Te aseguro que yo lo haré —y con estas palabras llegó arriba y a la habitación donde estaban los extraños.
Pero cuando llegó allí ¡cielos! el pobre relojero estaba colgado, pero no el hombre con el cuchillo, ni el banquito, ni ninguna otra cosa o ser que pudiera ser vista a oída. Todo había sido un engaño, urdido por criaturas espectrales enviadas sin duda para dejar que el pobre desventurado se ahorcara y expirara.
El visitante estaba tan aterrorizado y sorprendido que, a pesar de todo el coraje que antes había demostrado, cayó redondo en el suelo como muerto. Y la mujer, al fin, para bajar al hombre, tuvo que cortar la soga con unas tijeras, lo cual le dio gran trabajo.
Como no me cabe duda de la verdad de esta historia que me fue contada por personas de cuya honestidad me fío, creo que no me dará trabajo convenceros de quién debía de ser el hombre del banquito: fue el diablo, que se situó allí con el objeto de terminar el asesinato del hombre a quien, según su costumbre, había tentado antes y convencido para que fuera su propio verdugo. Además, este crimen corresponde tan bien con la naturaleza del demonio y sus ocupaciones, que yo no lo puedo cuestionar. Ni puedo creer que estemos equivocados al cargar al diablo con tal acción.
Nota: No puedo tener certeza sobre el final de la historia; es decir, si bajaron al relojero lo suficientemente rápido como para recobrarse o si el diablo ejecutó sus propósitos y mantuvo aparte al hombre y a la mujer hasta que fue demasiado tarde. Pero sea lo que fuera, es seguro que él se esforzó demoníacamente y permaneció hasta que fue obligado a marcharse.
Relato “el Diablo y el relojero” escrito por Daniel Defoe.
Hace ya algunos años, sin poder determinar de manera exacta la cantidad de ellos, nació sin pedirlo ni merecerlo un niño predestinado a no tener infancia. Un niño que tuvo que jugar a ser un hombre desde una edad demasiado temprana. Y es de su etapa adulta de la que existe, o al menos de la que se ha podido reunir, más información.
Algunos habréis oído hablar de él. Adjetivos como pendenciero o maquiavélico parecieron ser inventados expresamente para calificar no sus actos, sino su esencia.
Un hombre sin principios, sin patria y con un único propósito: seguir vivo.
Pronto lo conoceréis; pronto desearéis no haber escuchado nunca su nombre… Captain Bryant.
Me parece, y es una opinión, la mía, que la nueva 5D Mark II es a la 5D lo que la 50D a la 40D: una “actualización” poco significante con respecto al modelo al que precede, destinada a los que vengan de una gama inferior.
Evidentemente hay que ver como se comporta, está claro, pero en cuanto a innovaciones creo que es una 5D con el añadido innecesario de elementos propios del marketing y no de la fotografía, como son el aumento de mp y el prescindible modo video, y un lógico pero quizás injustificado aumento de precio; veo que la ráfaga o los puntos AF siguen sin aumentar y/o mejorar. Teniendo en cuenta que Canon ha esperado 3 años para actualizar la magnífica 5D, algunos usuarios esperábamos una lógica pero verdadera “evolución” dentro de la gama a la que pertenece.
Igual que la 50D, a mi modo de ver, no está destinada a los usuarios de la 40D por lo poquísimo que aporta con respecto a ésta, sino más bien a los usuarios de la gama XXXD que quieren dar un salto cualitativo, la nueva 5D Mark II pienso que va dirigida a todos aquellos que quieren dar el salto al FF.
Desgraciadamente parece que Canon sigue haciendo más caso a su departamento de marketing que a los usuarios.
Captain Bryant.
Creo que estamos todos de acuerdo en que cuantos más avances traiga una cámara fotográfica reflex pues mejor, ya que valen una pasta. El descontento de muchos usuarios, entre los que me incluyo, es que traiga cosas quizás superfluas o menos importantes: yo prefiero que investiguen, desarrollen e incluyan en una cámara de fotos un mejor sistema de enfoque a que incorporen la última “pijada de turno” ajena a la fotografía.
¿Para qué narices necesito yo GPS en el cuerpo? Yo compro una cámara de fotos para hacer fotos (parece bastante lógico) y el GPS de poco me sirve, al contrario que la reducción de ruido en altas sensibilidades, por citar un ejemplo.
Como fotógrafo (por afición, no por profesión) encuentro inútiles “añadidos” que poco tienen que ver con la fotografía, los cuales tienen la única utilidad de intentar atraer a consumidores de productos electrónicos (cámaras compactas) más que a profesionales y/o verdaderos amantes de la fotografía (cámaras reflex). Cuantas más cosas mejor, sí, pero si estamos hablando de una cámara de fotos que no me metan “cositas” llamativas que no me ayudan ni mejoran mis fotos.
CANON EOS 50D (último modelo aparecido un año después de la 40D, a la que supuestamente sustituye, y que poco aporta en cuanto a novedades con respecto a ésta; como nota anecdótica comentar que muchos usuarios de la 40D están esperando la comercialización del nuevo modelo para cambiar de cámara):
Yo no sé a vosotros, pero a mí esto me parece una tomadura de pelo. Un día van a incluir en el cuerpo el modo “niño, mira al pajarito” y encima vamos a tener que darle las gracias a Canon… ¡¡¡LA REPANOCHA!!!
Canon (y las otras) lo que quiere es ganar dinero, y mientras les aplaudamos a ellos o a la competencia el citado modo “niño, mira al pajarito”, no sólo van a incluirlo, sino que también incluirán el imprescindible “envío por email del jpg desde el cuerpo”… pero yo sigo sin ver un mejor sellado o un aumento de puntos AF; recordemos nuevamente que estamos hablando de cámaras reflex, no de compactas.
A ver si algún día Canon (y otras) escucha a los fotógrafos y sus necesidades reales.
[Logo copyright: Canon]
¿Por qué intentamos engañar a los demás tratando de justificarnos? ¿No es a nosotros mismos a los que finalmente nos mentimos?
Captain Bryant.
En los aparatos electrónicos de consumo, hablando en general, en el coste de una determinada tecnología no sólo hay que incluir el proceso de fabricación, sino que no podemos olvidar el diseño y desarrollo, que es lo que verdaderamente cuesta dinero. Los grandes fabricantes de tecnología, ya sea la empresa que le da nombre al producto o la que trabaje para ellos haciéndoles los microchips y/o componentes electrónicos, tienen todo automatizado y el coste de producción de un chip, por poner un ejemplo, no es muy elevado; lo que si cuesta es tener a un departamento de ingenieros 2 años investigando, diseñando y desarrollando un nuevo chip, por seguir con el ejemplo. Lógicamente la empresa tiene que amortizar el desarrollo, y eso lo hace elevando el precio de fabricación de chip, luego en realidad se debería llamar precio de desarrollo-fabricación.
Otra conversación, relacionada con la anterior es que, en esta sociedad consumista en la que vivimos, la empresa que produce el chip tiene unos directivos que piensan: el chip que hemos desarrollado podemos venderlo por X, para recuperar la inversión del diseño y desarrollo, pagar la fabricación y obtener beneficios, pero ¿por qué no venderlo por 10X? Mientras la competencia no saque otro chip igual, somos los “reyes del mambo”, y cuando lo saquen quizás bajen algo el precio final para ser algo más competitivos pero no bajaran del 9X, porque ellos también diseñan y producen para ser también otros “reyes del mambo”… cuando pasen 8 años, bajamos el precio de esta tecnología hasta ponerla a X, el precio real que siempre pudo y debió tener, tecnología de la que habremos recuperado la inversión y habremos sacado una burrada de beneficios, y ya habremos sacado mientras 12 chips nuevos, que nos supondrán…
Y eso, señoras y señores, como en todo cuento, es así y será, por los siglos de los siglos…
¡AMEN!
Nota: una vez ante el elevado precio de un anillo le comentó un cliente a un amigo mío que es joyero que le parecía el importe algo desorbitado, a lo que siguió la siguiente pregunta: ¿cuánto ha empleado usted en hacer este anillo? El joyero le respondió: 20 años, señora… el tiempo que he empleado en adquirir los conocimientos y la pericia para poder llegar a diseñar y elaborar esta pieza. La señora le compró el anillo finalmente… claro que si no se lo hubiera comprado ni ella ni nadie…
Mercaderes, esos personajes enfrascados en que les compres lo que no necesitas al precio que no debes.
Captain Bryant.