Where books come to life
Sensation, de Arthur Rimbaud
Par les soirs bleus d’été, j’irai dans les sentiers, Picoté par les blés, fouler l’herbe menue: Rêveur, j’en sentirai la fraîcheur à mes pieds. Je laisserai le vent baigner ma tête nue. Je ne parlerai pas, je ne penserai rien: Mais l’amour infini me montera dans l’âme, Et j’irai loin, bien loin, comme un bohémien, Par la Nature, —heureux comme avec une femme. ________________________________ En las tardes azules de verano,... Read More
El club Dumas [extracto]
Anochecía cuando Corso llegó a su casa, sintiendo el doloroso latido de la mano magullada en el bolsillo del gabán. Fue al cuarto de baño, recogió del suelo el pijama arrugado y una toalla, y mantuvo la muñeca cinco minutos bajo un chorro de agua fría. Después abrió un par de latas en conserva para cenar de pie, en la cocina. Había sido un día extraño, y peligroso. Reflexionaba sobre ello, confuso por la sucesión de acontecimientos, aunque... Read More
El hombre terminal, por Michael Crichton
En 1972, con 30 años y después de haber publicado dos novelas, Michael Crichton publicó la novela “The terminal man”. El argumento trata sobre el intento por parte de la medicina de curar a un enfermo de epilepsia psicomotora, enfermedad que se manifiesta mediante repentinos e inexplicables ataques de violencia. Tras años de investigación, los responsables del proyecto encuentran al candidato perfecto, Harry Benson, para llevar... Read More
El Diablo y el relojero [relato], por Daniel Defoe
Vivía en la parroquia de St. Bennet Funk, cerca del Royal Exchange, una honesta y pobre viuda quien, después de morir su marido, tomó huéspedes en su casa. Es decir, dejó libres algunas de sus habitaciones para aliviar su renta. Entre otros, cedió su buhardilla a un artesano que hacía engranajes para relojes y que trabajaba para aquellos comerciantes que vendían dichos instrumentos, según es costumbre en esta actividad. Sucedió que un hombre... Read More
Het Achterhuis [extracto]
Querida Kitty: Se me acaba de ocurrir un buen título para este capítulo: Oda a la estilográfica «In memoriam» La estilográfica había sido siempre para mí un preciado tesoro; la apreciaba mucho, sobre todo por la punta gruesa que tenía, porque sólo con la punta gruesa de una estilográfica sé hacer una letra realmente bonita. Mi estilográfica ha tenido una larga e interesante vida de estilográfica, que pasaré a relatar brevemente. Cuando... Read More
Vingt mille lieues sous les mers [extracto], por Jules Verne
…provisto de su sextante, tomó la altura del sol para averiguar la latitud. Esperó durante algunos minutos para que el astro viniese a buscar el nivel con el borde del horizonte; y mientras hacía estas observaciones ninguno de sus músculos se estremecía, y el instrumento seguramente no hubiera estado más inmóvil en una mano de mármol. —Son las doce —dijo—, señor profesor, cuando queráis… Dirigí una última mirada a aquel... Read More